¿Nos engañan con facilidad? El caso Cordeiro y la inmortalidad.
Prof. Dr. José Pascual Bueno Miembro Grupo Senior SEGG.
Este texto nació en el año 2017 como un ejercicio práctico para clase de Documentación Médica en la Universidad Católica de Valencia, con el humilde objetivo de demostrar cómo nos intentan vender pseudociencia de última generación. Consta el ejercicio de una serie de búsquedas de información donde se va desmantelando la presentación pseudocientifica de un personaje que cada X años aparece por España vendiendo humo.
¿El protagonista de nuestro desvelo? José Luis Cordeiro. Este "señor" habitual de televisión y de cabeceras de periódicos prometiendo que en 2045 la muerte será opcional, el cáncer desaparecerá y seremos inmortales. Para deslumbrar al personal, se rodea de un halo de prestigio asegurando ser profesor de la Singularity University y colaborador de la NASA y Google.
Pero rasquemos un poquito la pintura:
- El currículum de humo:La Singularity University no es una universidad, sino una corporación privada lucrativa. Es más, la propia institución confirmó por escrito que Cordeiro no trabaja allí ni tiene ningún papel; solo dio una charla sobre energía hace años. Tampoco trabaja para la NASA ni tiene publicaciones científicas sobre el tema. Miente sobre su puesto de trabajo.
- La falacia de la criopreservación:Cordeiro equipara congelar un embrión de pocas células con un humano completo. En pleno 2026, la criobiología real lo deja claro: no hay ninguna prueba científica de que se pueda evitar la destrucción de órganos humanos al congelarlos. Una cosa es vitrificar un riñón de ratón y otra revivir un cerebro humano. El resto es especulación y empresas ganando dinero a costa de la esperanza ajena.
- Envejecimiento y enfermedad:Cordeiro insiste en que envejecer es una patología curable. Sin embargo, la ciencia internacional y la OMS (en su CIE-11) lo rebaten firmemente: es un proceso biológico complejo, un factor de riesgo metabólico, no una enfermedad. Científicos de primera línea insisten en que prometer la inmortalidad o el fin del cáncer en veinte años es una tremenda imprudencia.
¿Qué pasa en 2026? Como sus plazos de "20 años" se agotan, Cordeiro ha reajustado el discurso inventando la “Longevity Escape Velocity” (aguantar vivos 15 años más hasta que la tecnología nos dé un año de vida por cada año cronológico). Ahora se mueve en el negocio del "turismo de longevidad" en países con leyes laxas y fondos de criptomonedas. Mientras tanto, la investigación real avanza en la reprogramación celular y la eliminación de "células zombi" para que lleguemos sanos a los 80 o 90 años (healthspan), no para hacernos inmortales (lifespan).
En fin, a la opinión pública y a los comités de bioética ya nos escama esta "longevidad millonaria" para unos pocos privilegiados de Silicon Valley mientras la sanidad pública apenas puede gestionar el envejecimiento real.
No os aburro más. Solo quería recordaros lo fácil que es que nos "vendan la burra". No os asustéis, pero mantened siempre la mente analítica y científica frente a lo deslumbrante. Preguntad siempre: ¿Cómo, cuándo, dónde, por qué, qué y quién?
Gracias por haber llegado hasta el final.
La vitalidad, la energía y la dignidad para afrontar las distintas etapas de la vida no vienen envueltas en paquetes espectaculares; se cultivan cada día con decisiones informadas, buenos hábitos y una dosis saludable de madurez.














