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Noticia SEGG

La SEGG colabora en la Semana de la Salud Visual

La SEGG colabora en la Semana de la Salud Visual

El 80 por ciento de los mayores de 60 años tiene problemas visuales, y la mayoría lo ignora.
Y solo el 20 por ciento de los que usan gafas mantiene actualizada su graduación

• La pérdida de la visión no es una consecuencia normal del envejecimiento, ya que existen recursos para compensar y prevenir estas situaciones. Sin embargo, según la Fundación Salud Visual, las personas mayores no suelen otorgar importancia a los problemas de visión, al considerar, erróneamente, que es parte del proceso de envejecimiento, lo que contribuye a que pasen desapercibidos.
• Las cataratas, el glaucoma, la degeneración macular (DMAE) y la retinopatía diabética son los principales problemas de visión de las personas mayores. Para la Fundación Salud Visual, una revisión a tiempo ayuda a prevenir los problemas asociados e, incluso, la ceguera.
• Según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, una deficiente calidad de visión afecta al individuo de forma integral, no solo por los riesgos de accidentes y caídas, sino también porque conlleva una pérdida en la comunicación y en las relaciones afectivas y sociales.


“Cuida tus ojos. Evita MAYORES problemas” es el mensaje que quieren lanzar la Fundación Salud Visual y la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) con motivo de la “Semana de la Salud Visual”, que se desarrolla hasta el próximo 16 de diciembre y que se centra en la prevención en materia de salud visual en las personas mayores de 50 años. Un mensaje claro y rotundo que tiene su razón de ser en los datos que barajan ambas sociedades: el 80 por ciento de los mayores de 60 años padece problemas de visión y estas deficiencias, según la SEGG, afectan al individuo de forma integral, no solo por los riesgos de accidentes y caídas, sino también porque conllevan una pérdida en la comunicación y en las relaciones afectivas y sociales que pueden provocar el aislamiento de la persona, así como cuadros depresivos y de ansiedad.

Los mayores de 65 años no cuidan su salud visual

La Fundación Salud Visual advierte de que, por lo general, los problemas de visión en los mayores no son consultados ni corregidos con la frecuencia y premura que requieren, a pesar de que, en palabras del Dr. Primitivo Ramos, presidente de la Sociedad Madrileña de Geriatría y Gerontología, “su incidencia es alarmante”. Los motivos son diversos:

- Falta de percepción del problema. Los problemas de visión a menudo pasan desapercibidos en las personas mayores, porque el propio individuo los percibe como normales, no se queja y se resigna. Luis Alfonso García, secretario general de la Fundación Salud Visual, recuerda, sin embargo, que “la pérdida de visión no es una consecuencia normal del envejecimiento”.
- Sobreestimación de sus facultades frente al déficit visual. “Las personas mayores no suelen ser consciente de sus problemas visuales y tienden a sobreestimar sus propias capacidades”, destaca el Dr. Primitivo Ramos. En este sentido, el 80 por ciento de las personas mayores de 65 años cree ver bien sin gafas, cuando los estudios de campo demuestran que entre el 72 y 80 por ciento de ellos necesitan una corrección óptica.
- Falta de revisiones periódicas. Las personas mayores no realizan revisiones anuales. Sin embargo, una detección temprana de las patologías de la visión pueden evitar el 50 por ciento de los casos de ceguera.
- Uso de lentes afuncionales. Muchos mayores utilizan lentes afuncionales, es decir, gafas que no se ajustan a sus necesidades, ya que llevan una media de ocho años sin revisar ni actualizar la graduación de las lentes. Esto viene refrendado porque tan solo el 20 por ciento de los mayores que usa gafas alcanza un adecuado nivel de visión.
- Recursos económicos precarios. No todas las personas mayores tienen los suficientes recursos económicos para afrontar las correcciones (lentes, cirugía…).

Ante esta situación, el presidente de la Fundación Salud Visual, Juan Carlos Martínez Moral, recuerda que “solo un profesional de la visión puede detectar ciertos cambios que la propia persona no detecta, incluso antes de que los síntomas sean evidentes”, y, por ello, anima a la población en esta Semana de la Salud Visual a someterse a una revisión e informarse acerca de las pautas básicas para mantener una buena salud visual y evitar así mayores problemas, tales como la ceguera.

Repercusión de los problemas visuales

Para el Dr. Primitivo Ramos, presidente de la Sociedad Madrileña de Geriatría y Gerontología, “las limitaciones visuales se asocian a problemas físicos relacionados con la seguridad, que pueden convertir a la persona en dependiente”, en especial, “si se añaden los problemas de audición”.

Así, las enfermedades relacionadas con la visión aumentan el riesgo de caídas. Las cataratas y el glaucoma pueden alterar la percepción de la profundidad y los espacios en las personas mayores, así como su agudeza visual, la visión periférica y los reflejos. Estas limitaciones dificultan su capacidad para desenvolverse de forma segura en el entorno, ya sea en su propio hogar o en la calle. Esto entraña abundantes riesgos y peligros en forma de accidentes, caídas…, que acarrean consecuencias funestas, como fracturas y otras patologías de compromiso vital.

Pero, además de los problemas funcionales, el Dr. Primitivo Ramos señala que “el déficit visual tiene repercusión en los ámbitos relacional, afectivo y social, y, en casos extremos, puede llevar a la soledad y el aislamiento de la persona, incrementando el riesgo de ansiedad y depresión”. La inseguridad ante posibles caídas, la falta de comunicación con las personas de su entorno y las dificultades para realizar actividades de ocio (cine, teatro, viajes, etcétera) van a hacer que las relaciones sociales disminuyan e, incluso, desaparezcan.

Las cuatro causas más comunes de pérdida de visión relacionada con la edad. Además de los cambios normales de la visión (presbicia o vista cansada, disminución de la sensibilidad de contraste), con la edad podemos experimentar diversas enfermedades que pueden deteriorar potencialmente la visión:

- Cataratas. Es la causa más frecuente de ceguera reversible y su prevalencia aumenta con la edad, llegando a afectar a más del 60 por ciento de los mayores de 75 años. Normalmente las cataratas se manifiestan por una lenta y progresiva disminución de visión: esta aparece nublada, desenfocada o como si viera a través de un velo, y no mejora al cambiar de gafas. Además, se pierde la tonalidad de los colores. Los exámenes visuales periódicos son todo lo que se necesita para detectar las cataratas.

- Glaucoma. El glaucoma o tensión ocular es un aumento de la presión intraocular por falta de drenaje del humor acuoso, que produce lesiones en el nervio óptico con problemas en la visión y, si no se corrige a tiempo, ceguera. Su principal característica es la ausencia de síntomas. Por ello, esta enfermedad es una de las causas principales de ceguera en los países desarrollados. En nuestro país la padecen más de un millón de personas mayores de 40 años, pero casi la mitad lo desconoce. Una visita al ópticooptometrista permite evaluar la tensión ocular y el riesgo de sufrir glaucoma.

- DMAE. La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad degenerativa que afecta al centro de la retina en personas mayores de 60 años. Constituye la segunda causa de ceguera más frecuente en los ancianos, por detrás de la diabetes. El diagnóstico precoz resulta fundamental para minimizar sus consecuencias y evitar la ceguera. Con el control periódico del fondo de ojo que realiza el ópticooptometrista se puede prevenir la aparición de algunas formas de degeneración macular.

- Retinopatía diabética. Es una de las muchas complicaciones de la diabetes. Esta patología se desarrolla muy lentamente y sin signos de alerta temprana, pero, una vez que han aparecido las lesiones, el tratamiento resulta complejo y el seguimiento médico debe ser muy estrecho.

Consejos para una buena salud visual

Juan Carlos Martínez Moral, presidente de la Fundación Salud Visual, recuerda que “la prevención en estadios primarios garantiza una mayor calidad de vida”, al tiempo que recuerda que, aunque la prevención pueda parecer costosa en el presente, “resulta muy barata en el futuro”. Para evitar estos y otros problemas oculares, la Fundación Salud Visual y la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología han elaborado las siguientes recomendaciones:

  1. Acudir a revisiones visuales al menos una vez al año. “Las revisiones evitanproblemas”, sostiene Luis Alfonso García, secretario general de la Fundación Salud Visual. Aunque no se noten cambios en la visión, algunas enfermedades de los ojos no presentan síntomas en las etapas iniciales. De ahí que la visita anual al profesional de la visión permita realizar un diagnóstico precoz.
  2. Actualizar la graduación de las lentes. Las revisiones visuales deben servir para evaluar y actualizar la corrección.
  3. Utilizar gafas de sol. La exposición prolongada a los rayos ultravioleta del sol se relaciona con la aparición de cataratas y degeneración macular.
  4. Protege tus ojos. Rasguños, raspaduras u otra lesiones en el ojo a menudo provocan infecciones y dejan cicatrices, lo que puede dar como resultado algún grado de pérdida de visión. Por eso, conviene usar gafas protectoras en las situaciones de riesgo, por ejemplo, al trabajar con herramientas o realizar deportes de contacto.
  5. Vigilar la presión intraocular. La presión intraocular elevada constituye un factor de riesgo para padecer glaucoma y pérdida de visión.
  6. ¡No fumar! En diversos estudios, el tabaco se ha vinculado con enfermedades oculares, como las cataratas y la degeneración macular.
  7. Acudir a las revisiones médicas habituales. Además de las revisiones oculares, es importante acudir al médico para los reconocimientos preventivos, así como seguir sus recomendaciones con el fin de reducir el nivel de colesterol, perder peso o detectar la diabetes a tiempo, cuestiones determinantes en el estado visual.
  8. Practicar ejercicio físico con regularidad. Este hábito ayuda a controlar la tensión arterial, la diabetes y el peso correcto, lo cual influirá en la salud general y en la ocular.
  9. Mantener una dieta equilibrada con abundancia de frutas, verduras y pescado. Los alimentos ricos en carotenos, ácidos grasos omega 3 y vitaminas A, B2, C, E y zinc previenen el riesgo de padecer enfermedades como la DMAE o el glaucoma.
Una campaña nacional

Bajo el lema “Cuida tus ojos. Evita MAYORES problemas”, la Fundación Salud Visual y la SEGG celebran la Semana de la Salud Visual en más de 5.000 establecimientos sanitarios de óptica, así como centros y consultorios de salud, 2.000 centros residenciales y centros de día, además de en los servicios de geriatría hospitalaria. Para ello, se repartirán 250.000 folletos informativos y 10.000 carteles dirigidos a la población general con las recomendaciones básicas para detectar posibles problemas y cuidar la salud visual.

Sobre la Fundación Salud Visual

La Fundación Salud Visual, Desarrollo Optométrico y Audiológico, es una organización sin ánimo de lucro, de carácter nacional y promovida por el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas, cuyo principal objetivo es la promoción y desarrollo de la salud visual y auditiva de la sociedad y, concretamente, la formación y difusión en el ámbito de la Optometría, la Óptica Oftálmica y la Audiología Protésica.

Sobre la SEGG

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología es una de las sociedades europeas más numerosa y activa. Actualmente, cuenta con más de 2.400 socios de áreas multidisciplinares: médicos (especialistas en geriatría, atención primaria, etcétera), sociólogos, diplomados en enfermería, trabajadores sociales, psicólogos, pedagogos, terapeutas, ocupacionales, fisioterapeutas, geógrafos, arquitectos, economistas, farmacéuticos… Para la SEGG, las personas mayores son su principal razón de ser y, por ello, su trabajo persigue dos líneas principales de actuación: la universalización de la atención geriátrica especializada con el fin de evitar desigualdades y el seguimiento de la ley de la “dependencia”.

 
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